Hoy pensé en ti, y los pensamientos de mi alma se proyectaron en la escalera en espiral que sube al cielo en el ocaso tardío de los tiempos.
Una larga vista a tu alma por las venas del corazón me dijeron en un segundo interminable, que el brillo del amanecer se concentraba en lo profundo de tus dos luceros.
Quizá los sentimientos que cabalgan por mi alma sean absurdos y carezcan de fundamento, pero hoy como hacía mucho tiempo no me importó; no necesito causa ni efecto para sentir lo que siento.
Podría llamarse y catalogarse como prohibido un te quiero, pero la verdad no es cosa de reglamentos, de ética y moral pública, no daño nada en el compás del universo, con decirme a mi misma y a tu oído, que te quiero.
Las ilusiones llegan y se apoderan de mi pecho, ya no las detengo. Todo es incierto, esto más que nada, pero el regalo dado a mi alma, con un marco metafísico imperfecto, es lo mejor que ahora tengo.
Este amor no es embustero, porque no hay necesidad de hacerlo. No se envanece, porque no busco gloria por tenerlo. No se une al dolor porque no ha nacido de ello, no lo queman los celos ni lo agota el silencio.
Te amo, eso es lo único que danza en mi pensamiento.
Y tengo la dicha de dibujar tu rostro en la madrugada austera de mis ojos, sin que mi pensamiento obligue a mi sentimiento a esquivar los disparos cargados de fuego que queman a mi alma cuando te pinto, en el fin y comienzo de mi tiempo.
Tengo la dicha de no necesitar enclaustrarte entre mis brazos y mis manos, para desatar los caudales infinitos que ruedan por el laberinto de mis venas y desemboca en le mar abierto de mi corazón.
Que dicha tan grande siento en el alma de no tener necesidad del tenebroso pantano de los celos, no siento ira cuando veo que otras almas te miran, porque nunca te verán, como te ve la mía.
La nitidez en la mirada de tus ojos cerrados, pertenece desde hoy al tesoro de mi alma, y el vertiginoso resonar de las palabras que nacen de tu boca sellada, las escucho, porque es tu corazón el que me habla.
Te amo, porque tu presencia llena de bullicio el silencioso vacío de mi alma, porque me hipnotiza cada paso y movimiento de tu vida en este corredor del universo, en el que hemos coincidido.
Te amo, porque tu aroma viste mi vida de alegría, porque me ilumina el sol de tu sonrisa, porque enredada entre tus brazos puedo sentir la vida corriendo por mis venas, porque soy entendida, porque tu inteligencia me hace crecer como persona.
Aun me es difícil creer que he dejado de soñarte, de dibujar en mis sueños mis manos en tu cara, aun no puedo creer que puedo tocarte, sentirte, olerte, aun no puedo creer que pueda amarte con esta fuerza, con la fuerza de un huracán que no arruina, de una tormenta que no lacera, este amor tiene la fuerza que construye, que desmorona poco a poco mis miedos y tristezas.
Te amo. Ya nada trato de explicarme, no puedo, he tirado la ceniza y solo arde en mi interior el fuego del amor inmenso que te tengo.
lunes, julio 28, 2008
Malviajado por
nIfelhim
a la/s
6:56 PM
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