lunes, septiembre 15, 2008

Carta a un despiadado



Estoy aquí, rodando por inercia por las calles de una ciudad destruida por sus malos hábitos,destruida como esta mi alma por tu causa; azotando pequeña gotas de lluvia sobre mi rostro protegido por el vidrio a través del cual las miro.

Cuando llueva me voy a acordar de ti....dijiste una vez. Cada vez que llueve yo te recuerdo, y no ha parado de llover en meses; antes cuando llovía pensaba que siempre recordaría a alguien, y pensaba en donde estaría, como sería su cara, y ese eras tú, ahora lo se; de todo el tiempo en mi existencia te he pensado cuando llueve.

Ahora lamentablemente, las nubes aterciopeladas y asperas, el sol deslumbrante y frío, el aire tibio y sofocante, el ruido infernal y embalsamador, el silencio sepulcral y glorioso, los niños perversos y angelicales, los adultos malditos y ancestrales, las mujeres arpías y amorosas, la música estridente y pausada, el micro hondas, la cerveza estrangulante, el hielo que quema mi sed, las flores marchitas y nacientes, los pájaros bañándose bajo la lluvia, todo me recuerda a ti.

Recuerdo las oscilantes notas de tu voz en mi oído, diciendo que me querías;ahora que suena con fuerza ensordecedora tu silencio, tengo sangrantes los oídos y el alma.

Una imagen pueril dejo segados mis tristes ojos, dolorosa por la falsedad de tu actuar. siempre he sido una niña, engañada me fui a esconder en el rincón, llorando sin comprender que había pasado; jugaba a ser la princesa del cuento, y cuando besé al príncipe este se convirtió en sapo.

Me dueles, mucho, quisiera no verte más. Que fui? Solo me hiciste sentir deshechable, pero ahora se que soy biodegradable sabes? y que tardara un poco pero al final me desintegraré en la tierra, y tu dejaras de existir, para siempre, porque vives en mi. Desde que te fuiste solo has estado en las mañanas a mi lado, en mi mente, has vivido en las canciones que canto todo el tiempo, en los latidos de mi corazón, y duermo besando tus labios cuando digo tu nombre al pedirle a Dios que cuide de ti.

A veces el cartón tiene sentimientos. Coleccionista de muñecas de cartón, creo que eso eres.

Mis alas, arrancaste cada pluma de amor que me diste en cada beso y cada vez que me veías, mentiste.

Sabes algo, creo que mentiste para que me fuera, pero en realidad nunca estuve contigo. Tu eras un príncipe, pero preferiste convertirte en sapo porque te dio miedo enamorarte, que cobarde eres. Ser cruel fue tu mascara perfecta, pero yo conozco tus disfrases y te perdono porque se que todo lo hiciste pensado que era lo mejor. En tu mundo de moluscos y pichicuates, así lo es.